Recomendaciones a la hora de comprar pavimento o revestimiento cerámico

Un problema que nos comunican muchos clientes es que han realizado una pequeña reforma o han tenido que quitar unas cuantas baldosas cerámicas en algún rincón de su hogar y necesitan la misma pieza meses o años después.

Es una incidencia que en algunas ocasiones se puede resolver, buscando la baldosa “específica” por cualquier rincón de España, pero en otras ocasiones ya no es posible.

¿Por qué ocurre esto? Es importante conocer la naturaleza de las piezas cerámicas, ya sea su materia prima base la pasta blanca o la pasta rojo, o bien sea un material porcelánico o las piezas destonificadas típicas de los acabados rústicos.

Todas se fabrican con materiales naturales y es casi imposible tras la fabricación, obtener el mismo “tono” de color. Dependen de muchos factores, del propio grano cerámico, de la temperatura, de la humedad, del tiempo de los hornos, de los tiempos de secado… muchas variables que aunque cada vez más se controlan técnicamente con los procesos de calidad de los fabricantes, hace que cada fabricación de una misma baldosa, adquiera “tonos” muy parecidos, pero diferentes.

Por esta razón y no por vender unos metros de más en cada compra que realizan nuestros clientes, recomendamos la compra para que sobren unos metros, 2 o 3 metros, y tenernos almacenados por si meses o años después, se hace necesario cualquier modificación y así disponer de exactamente el mismo tono de color que el instalado.

En la web del Instituto de Promoción Cerámica puedes encontrar más información técnica y normativas de tolerancia con respecto a los tonos de fabricación muy interesante.

 

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